EL ANALISIS DE LA SOCIOLOGA MARIA APARECIDA FERRARI:

La Escala de Valores de los Ejecutivos

Según la socióloga brasileña María Aparecida Ferrari, las empresas chilenas se basan en "una estructura tradicional en que todas las decisiones vienen de arriba hacia abajo".

Carolina Soza J.

Su estadía de cinco años en Santiago motivó a la brasileña María Aparecida Ferrari, directora de la Facultad de Periodismo de la Universidad Metodista de Sao Paulo, a estudiar los valores de los ejecutivos chilenos y compararlos con los de su país.

Hoy viene sólo de paso a nuestro país. Pero su investigación (que incluye 26 entrevistas a profesionales chilenos) le permitió tener una clara visión de nuestra mentalidad y nuestras organizaciones.

En esta entrevista, Ferrari, quien es socióloga y vino invitada a Santiago por la Faculta de Comunicación de la Universidad Diego Portales, afirma que existe una gran asimetría entre el avance tecnológico de Chile, (ya que lleva la delantera en América Latina) y la "atrasada" mentalidad de sus ejecutivos.

- ¿Cómo son las empresas chilenas?

- Reflejan un alto índice de control, una jerarquía muy estratificada y poca flexibilidad. Se ofrecen pocas oportunidades a los trabajadores para que sean más creativos e innovadores. O sea, son organizaciones autoritarias que se basan en la tradición y la centralización del poder, basadas en una estructura tradicional en que todas las decisiones vienen de arriba hacia abajo.

- ¿Cuáles son los principales valores de los ejecutivos chilenos?

- Se considera que la honestidad, la maximización de los lucros y la eficiencia son los valores más importantes. La alta administración se preocupa de que la gente haga su trabajo bien hecho. Este es un valor muy tradicional. Se dan órdenes, se raya muy bien la cancha y se define cómo la gente tiene que hacer su trabajo. Los ejecutivos chilenos tienen valores muy tradicionales. Tecnológicamente Chile es uno de los países más avanzados en toda América Latina. Pero en relación a la cultura creo que todavía cuesta cambiar la mentalidad de la gente.

- ¿Qué falta?

- Valores más modernos como el respeto a los funcionarios, el compromiso y la creatividad, los que actualmente no son muy tomados en cuenta. Es necesario que los trabajadores tengan más libertad para que ellos creen su propio estilo de trabajo e innoven. El tipo de estructura centralizada, como la actual, no sirve para eso. Se necesita una estructura más plana y con menos estamentos.

- ¿Cómo podemos avanzar hacia esta nueva estructura?

- Hay un tema que ha crecido mucho en Estados Unidos y Europa que se refiere a la responsabilidad social corporativa. Esto no significa solamente ayudar hacia fuera, sino también preocuparse de los propios recursos humanos. Es decir, dar mejores condiciones de trabajo, más oportunidades de crecimiento dentro de la organización y mayores espacios para que la gente sea creativa. Es necesario darle más importancia a la comunicación en la empresa y fuera de ella, porque se tiende a pensar que ella sirve sólo en los períodos de crisis de la empresa pero no se le ve como un proceso permanente. La comunicación está más desarrollada cuando el sector económico es vulnerable a su entorno.

- Las empresas del sector químico, minero, farmacéutico o cualquiera que pueden causar algún tipo de daño al medio ambiente o a la salud de las personas, tienen su comunicación mucho más desarrollada por el hecho de trabajar con un producto más peligroso. Las compañías vulnerables están mucho más atentas a las presiones de la comunidad, medios de comunicación y los organismos de salud. Tienen una comunicación muy planificada y rápida para que un conflicto no se transforme en una crisis.

- ¿Se ve algún cambio en las empresas que no son vulnerables?

- Yo creo que las empresas están haciendo un esfuerzo para salir de culturas muy tradicionales y comenzar con estructuras organizacionales más livianas y compartidas. Existe una globalización que está forzando a las organizaciones a cambiar. Hay una competencia muy grande en todos los sectores, lo que empuja a las empresas a salir adelante. La mayor tecnología también es un factor positivo porque hace que las instituciones sean más rápidas y más eficientes. Además, la propia participación de los ciudadanos en los problemas de la organización ha llevado a que ellas repiensen su modelo.

- ¿Desde cuándo se puede notar este cambio?

- Yo te diría que a partir de la década de los noventa Chile ha repuntado tremendamente. La propia globalización y tecnología, que permite un acceso tan grande a la información, ha ayudado a cambiar las empresas. La tecnología es una cosa muy fácil de cambiar, ya que si se tiene capital se cambia la tecnología. Pero ¿qué pasa con la manera de hacer las cosas, la cultura y la mentalidad de las personas? El cambio tecnológico no significa el mismo avance en términos de cultura.

- Entonces hay una asimetría entre los avances de la tecnología y la mentalidad de los chilenos.

- De todas maneras, porque las percepciones y las conductas son mucho más lentas de cambiar.

Por Carolina Soza J.